Esta glosa puede inquietar y/o soliviantar a personas que deciden sentirse enardecidas por expresiones masculinas con intenciones despectivas. En mi descargo diré que yo no pienso así, pero recurro a una figura retórica (la ironía) para acentuar lo que digo. No sé por qué me molesto en explicarlo. Quienes entiendan la ironía no lo necesitan. Quienes no la entiendan, ni con un tratado completo accederían a estos morbosos placeres.
P., universitaria de 23 años, no calculó bien las consecuencias que iba a acarrearle inventarse una violación. Y menos aún que, al final, sea ella la que tenga que responder ante los tribunales por denuncia falsa. A mediados del pasado diciembre, la chica se presentó en una comisaría de Madrid y describió que tres individuos la habían violado con una brutalidad extrema, según fuentes cercanas al caso. La joven tiró de una gran imaginación y facilitó a la policía todo tipo de detalles, tan aparentemente coherentes como salvajes, sobre la violación que había sufrido al salir de su facultad.
Tardó varios días en denunciar el hecho, y dijo haberse desecho de la ropa que llevaba cuando la violaron. En sucesivas charlas con la policía acabó por contradecirse y, al final, reveló que "Todo era falso” "¿Y por qué lo has hecho?", le preguntaron los agentes. "Yo no quería denunciar nada, lo hice forzada por mi familia, pues decían que lo que me había ocurrido era muy grave. Yo en realidad les conté lo de la violación para llamar de alguna forma la atención de mi novio, que está casado; y quiero que esté más pendiente de mí... Le necesito más de lo que pueda necesitarle a él su esposa”, comentó la chica ante el estupor de los agentes.
La Fiscalía de Madrid le ha abierto diligencias por denuncia falsa. Y es que la joven, cuando denunció los falsos hechos, puso en marcha toda la maquinaria policial y se inventó un grave delito por una cuestión estrictamente personal. E incluso pudo provocar la detención del chico al que “identificó” en un álbum fotográfico policial. En realidad, lo que había hecho es aportar las características físicas de un joven al que suele ver pasear por la zona de la facultad.
Me llama la atención lo del “novio casado” . A este tipo de relaciones se les llama “lío”, aunque también asunto, entendimiento, enredo, amancebamiento, amorío, concubinato y, más frecuentemente, rollo (aunque este califica mejor un capricho pasajero o un encamamiento de una noche con desconocidos). Los participantes se denominan como amantes, queridos, fulanos o enamorados. Palabras como novios o pretendientes parecen más adecuadas para procesos prematrimoniales. "Amigos con derecho a roce" comporta una especial relación que incluye la anuencia fornicatoria, aunque libre de compromisos o ataduras.
Si la nena P. (que con 23 años no era tan nena) llama “novio” a su “lío”, comete uno de esos desatinos semánticos que traicionan fácilmente a personas con excesivo sentido de lo literal. Conceptualmente “novio” puede ser muy polisémico. La RAE admite (cuarta acepción) que “novio” sea alguien que mantiene una relación amorosa con otra persona sin intención de casarse y sin convivir con ella, pero nuestra heroína no se había leído el normativo diccionario. Decidió que necesitaba a su enamorado más que la esposa oficial, e hizo por conseguir que el “novio” lo fuera en la acepción primera: persona que corteja a otra con la intención de casarse.
Las nenas que se entienden con hombres casados suelen incurrir en estos errores. Los amores pasionales, eternos, duran poco tiempo. El tiempo en que, en el sistema límbico cerebral, se produce el neurotransmisor feniletilamina (FEA), el cual solamente es segregado en momentos de amor loco. Suelen ser enamoramientos propios de la adolescencia (aunque ésta puede alcanzar a cualquier edad). La FEA puede ser administrada externamente a partir de una sustancia de abuso que suele venderse, a tres euros la dosis, en los parkings de las discotecas: el éxtasis. Los niños que la ingieren creen estar con el amor de su vida aunque se trate de un tronco de árbol.
La FEA segregada naturalmente es mala consejera. Puede llegar a durar entre 24 y 36 meses (sobre todo en las niñas) aunque lo habitual es que no pase de seis (en los niños). Seis meses es un plazo razonable para un amor eterno. En esta fase, las personas están muy obsesivas y creen que el objeto de su amor tiene propiedades extremas en cuanto a perfección y uso. Son amores ciegos que, además, impiden percibir o interpretar la realidad, de una forma sensata, creando alienantes expectativas.
Es frecuente, en el caso de galanes casados, no encontrar el momento adecuado para dejar a la esposa, bien con la (piadosa) intención de “no hacerle daño” o por haber hijos en medio. Nunca es molesto para un casado, más si es talludo, acceder a la carne lechal con el valor añadido de amor (aparentemente) incondicional e idealizado que suelen exhibir las adolescentes tardías. Pero la realidad es que el casado se ha acomodado en su situación. Doblete. El coño de casa no será el mejor, pero es apañado y conlleva valores añadidos, tales como el lavado de la ropa y su ordenamiento en armarios. El coñito de fuera es más morboso y huele mejor (o no). Es excitante para momentos de desahogo y eleva la autoestima.
Lo jodido es cuando el coñito aprieta demasiado y empieza a requerir derechos de exclusividad. Deben aparecer las excusas, y las niñas zangolotinas son poco sensibles a estos razonamientos. La universitaria madrileña (debe de estudiar arte dramático) fingió una violación a trío tras secuestro en furgoneta, e “identificó” a uno de sus agresores en un retrato de la policía. Poco debió de faltar para que el señalado, tras hábiles interrogatorios, acabara confesando violaciones en serie. Las crónicas dicen que la fiscalía empapelará a la moza por falsa denuncia y por tocar los huevos (manos frías, mal tocados) a la policía. Nada dicen de la reacción del “novio”. Si este fuera inteligente (que no será el caso) pondría tierra por medio, y no vería a su ex amante ni con telescopio. Es tristemente probable que alargue el entendimiento.
Merecería que la esposa, enterada al cabo del triquitraque, le abandonase y dejase el camino libre para el peor de los castigos: unirse en nuevo matrimonio con la encausada escandalosa. Pecado y penitencia.
Doctor en Medicina y Cirugía. Médico especialista en Psiquiatria. Profesor Titular de Psiquiatria del Departamento de Ciencias Clínicas del Hospital Universitario de Bellvitge. Director del Servicio de Psiquiatria y Salud Mental del Hospital General de Igualada. Formación en Psiquiatria en el Departamento de Psiquiatria y Psicologia Clínica del Hospital Clínico de Barcelona (1976-80). Es miembro de diferentes sociedades médicas nacionales e internacionales (APA, Societat Catalana de Psiquiatría y Salut mental...). Patrono de la Fundación ACAI-TLP desde el año 2003 hasta el 2005. Desarrollo de Programa Específico para el tratamiento del TLP desde el año 2000 en el Hptal.Gral. de Igualada (abordaje individual, de grupo y familiar), equipo de trabajo entrenado por M.Linehan en la Universidad de Washington con sede en Seattle. En el 2004 inicia programa cooperativo con el grupo de psicología proveniente de ACAI-TLP para ofrecer un abordaje integral del TLP siguiendo el modelo utilizado en la Universidad de Washington. Falleció el 23 de enero de 2008, menos de dos meses después de ser diagnosticado de un cáncer de pancreas.
No soy habilidoso en eso de los panegíricos. Si se trata de un difunto, prefiero hacerlos cuando el muerto me caía rematadamente mal. Soy muy poco dado a fingimientos por lo que me sale mucho más fluido hablar (mal, por supuesto) de los enemigos, cuya muerte me estimula. En cambio es mal momento para hablar de los amigos, cuya muerte me pone con un humor de perros.
No puedo decirse que mi relación con Tomás de Flores fuera amplia. Coincidíamos en congresos, reuniones, cursos, conferencias y en algunos otros actos de tipo académico. Pero sí que era profunda. En dos de las coincidencias con Tomás se imbricaron circunstancias curiosas.
Una de ellas fue un curso de inglés médico, en Oxford, conviviendo durante unos 10 días en un colegio mayor. Nada más diferente de un hotel de cinco estrellas, ni más parecido a una pensión para inmigrantes decimonónicos. El excusado estaba en el piso superior, y era compartido por los ocupantes de doce habitaciones repartidas en dos pisos. La ducha exigía un viaje al sótano, y con similar reparto. Una bañera roñosa reposaba en la buhardilla (dos pisos arriba) en un espacio sin puerta de cierre. Los jardines, eso sí, eran maravillosos y el edificio tenía hasta claustro románico. Lógicamente, pabellones exclusivos para hombres o mujeres.
Uno de nuestro grupo, al que llamaré Dr. Gruñón, puso el grito en el cielo y, recitando sus títulos y prebendas, exigió a la guía ser trasladado a un lugar de mayor categoría. La guía era una product manager del laboratorio que nos pagaba el curso (además era hija de un gran amigo mío, el Dr. Joan Ribera) y, tras intentar sin éxito ponerse en contacto con su director, acabó derrotada y llorando ante los exabruptos del amigo Gruñón.
Tomás de Flores, dos palmos más alto que el bravucón, le agarró discretamente por el cuello y lo llevó aparte. Discretamente fui con ellos al rincón. Tommy, sin perder la compostura (ni la presa de cuello) y mientras el otro se desorbitaba con cara de pánico, le dijo que si no le gustaba el albergue, podía irse a la carrera, pero que antes, debía pedir perdón a la guía y agradecerle la invitación. Gruñón reaccionó con premura, acudió a pedir disculpas y consolar a la doliente. Viendo que si se iba hacía (aún más) el ridículo, aceptó quedarse y, desde aquel momento, ni chistó.
Las clases, en Oxford, terminaban a la una del mediodía. A partir de esta hora Tomás y yo nos autoexcluimos del grupo y realizábamos paseos por la ciudad y por las campiñas colindantes. Hacia las diez, volvíamos al colegio mayor, hacíamos los deberes, y a la cama. Día tras día, horas de paseo y conversación. Tantas horas y paseos dieron para muchas charlas, descubrimiento de pubs y catas de cerveza. También para curiosidades. Una tarde, en medio de un camino de tierra que llevaba a nuestro destino (una renombrada ermita románica que, por cierto, estaba cerca de un renombrado pub) llegamos a una cerca con reja. El objetivo debía de estar a unos dos kilómetros. Mientras dudábamos si descorrer o no el cerrojo para llegar y pasar al sendero (en apariencia particular) aparcó en el camino, a unos cincuenta metros, un 4x4 del que salió una hermosa y elegante dama, con dos perros alsacianos.
No íbamos precisamente de smocking y la lluvia nos había deslucido. La señora nos miró algo inquieta, y los perros vinieron a presentarnos sus credenciales. Mi querencia perruna no les pasó desapercibida y, en segundos, tenía a los dos mastodontes intentando lamerme la cara. La señora se tranquilizó y acudió hacia nuestra posición. Nos miró de arriba abajo y, muy educada, nos dijo que si queríamos dormir en algún albergue de caridad nos orientaría hacia el más próximo. Nos había tomado por menesterosos. Deshecho (quizá) el enredo, nos alentó a cruzar la verja, cerrándola tras nuestros pasos. Las posteriores cervezas en el pub rústico resultaron más sabrosas que de costumbre recordando la impresión que debimos de causar a la probable aristócrata. Tommy no quiso comer chuleta de ternera por si las vacas locas. Yo sí la tomé y así estoy.
Una noche, después de los deberes, fuimos a tomar la última cerveza y, no se sabe cómo, acabamos ligando (o así) con una chica irlandesa, de 20 años, que recorría el país tocando el arpa y cantando en gaélico. Nos abordó ella, curiosa de oírnos hablar en un idioma bárbaro que no conocía. Le aclaramos que se trataba del catalán, y que nos guardara el secreto. La invitamos a cerveza. Pidió si podía comer un bocadillo. Dijimos que sí y pidió tres o cuatro que devoró. Nos contó su vida. La diagnosticamos como trastorno límite de la personalidad. Al despedirnos le dimos cinco libras para el autobús. Nos dio dos (castos) besos de agradecimiento y nos aseguró que era la primera vez que no acababa follando con los hombres que la invitaban. Nosotros dijimos (en catalán por supuesto) que también era la primera vez que pagábamos por hacer un diagnóstico de TLP.
Una situación con similares flecos se produjo en otro viaje, esta vez a Aspen (Colorado) para hacer un curso de esquí (médico, supongo). Nos veíamos menos pues él era mucho mejor esquiador que yo y discurría por senderos más peligrosos. A las 6 de la tarde, coincidíamos en la piscina o en los jacuzzis del jardín del “Inn” donde nos alojábamos: agua calentísima al aire libre, la nieve cayendo y 16 grados bajo cero. No invitaba a grandes paseos, aunque Aspen abunda en tiendas de lujo y restaurantes de toda estirpe.
Una de las noches estábamos en un local de estética country tras haber trasegado abundante cerveza con comida sureña. Tomás y yo debíamos de ser los más resistentes a los efectos de las drogas y del alcohol, y, como siempre, compartíamos confidencias y chismorreos. Una de las colegas del grupo (a la que llamaremos Dra. Linda), bastante achispada, estaba siendo acorralada por dos indigenas, con pinta de leñadores, en uno de los sofás del rincón más oscuro. Linda estaba en una de estas fases en que dices que no con la palabra y que sí con el cuerpo. El resto del grupo bailaba danzas infernales o dormía plácidamente la mona .
La irrupción rinconera de Tomás, con su fornida estampa de autoridad, y de mí, con la imagen de Hannibal Lecter, loco, enano y obeso, a punto de deglutir molleja de leñador, calmó los ánimos. Cargamos con Linda y la devolvimos al hotel hasta meterla en su cama. Al día siguiente nos agradeció el comportamiento y nos tachó de caballeros. También debió de ser la primera vez que a ella le pasaba eso.
Querido Tomás, diría que siempre se van los mejores si no fuera porque me sentiría menospreciado y tú no lo consentirías. Nos veremos allá arriba, en la zona de no fumadores. Ya como ángeles, nos será más fácil hacernos pasar por caballeros andantes, y no quedar con cara de tonto. Hasta pronto.
No sabía que existia este bloj. Si lo hubiera sabido, sin duda, hubiera escrito antes.
Aunque yo también soy psiquiatra, jamás tuve el placer de poder trabajar con él. De ahí, que mi recuerdo sea totalmente personal, sobre como era él, lo que pensaba, su saber estar, su elegancia, su educación y sobre todo y ante todo su gran amor por su familia. Adoraba a su esposa y a sus dos hijos. No lo podía disimular. Compartí muchos viajes con él; dos a Aspen, otro a los Alpes en la zona de los Dolomitas, nos escapamos con otros compañeros a Venecia, conservo fotos con él. Cuando me encontraba con él en un viaje, me enganchaba a él sin ninguna duda. Era un hombre prudente, que sabía cuando había que dejar de esquiar porque estabamos cansados y nos podíamos lesionar, que podías cenar con él tranquilamente porque nunca bebía, no se pasaba jamás de la raya, se retiraba siemrpe a tiempo y eso no suele ser habitual. Me sentía muy cómoda con él porque era un total caballero y es de las pocas personas a las que nunca he visto fuera de luagar.
Yo no soy buena esquiadora, y me retiraba hacía el mediodía junto con él, que no quería forzar la situación y lesionarse. Comparti muchas tardes y paseos con él mientras el resto del grupo continuaba esquiando. Y hablaba, hablaba mucho de su esposa, de sus dos hijos, con un amor y un respeto infinitos. Estuvieramos dónde estuvieramos, su familia siempre estaba allí. No era hombre. o al menos conmigo, que hablara del trabajo fuera del trabajo. Lo importante siempre era su familia y asegurarles un futuro cómodo y seguro. Pero también sabía escuchar. En estos momentos de confidencia, yo también hablaba de mis cosas. Le conté mi problema de esterilidad, las dificultades de mi tratamiento de fecundación y él, sabía escuhar. Todavía recuerdo el abrazo que me dio cuando se enteró de que por fin había podido ser madre. Fue tan sincero, tan emotivo, que mientras escribo esto se me escapan las lágrimas.
Un grandísimo abrazo a su familia. Nunca se irá del todo, Siempre quedará un trocito de él en todos lo que lo hemos y seguimos queriendo y en vosotros, por supuesto, jamás nadie os podrá quitar al haber tenido como esposo y padre a una persona con unos valores morales, una ética y una capacidad de amar de los que quedan pocos.
Un fuerte abrazo. 19 de abril de 2009
Andrea ha dicho ...
Hola Tomas, sóc l'Andrea, la tev veïna, la teva secretaria, la teva amiga.
Quan vaig saber la notícia del diagnòstic no m'ho podia creure, per això aquell dia que vaig venir a visitar-te no vaig dir res important, tot van ser tonteries...com m'arrepenteixo de no haver parlat amb tu del que senties, o del que sentia jo...és tan injust tot això. Encara segueixo sense creure-m'ho...és com una broma pesada o com un mal son que sembla que no acaba...
Cada dia que passa et recordo, com no. Encara que els últims anys estiguessim més distanciats, jo sempre et recordava i parlava de tu com si fossis un segon pare, perque de fet tota la "familia Tomas" és part de la meva família per a mi, m'he criat al vostre costat desde que tinc memòria i la Núria i jo erem inseparables.
Recordo aquelles excursions per la Cerdanya, tan a peu com amb esquí de fons, aquells viatges en cotxe tornant cap a Molins...tot son bons records.
Aquell últim dia de reis va ser especial, crec que mai l'oblidaré.
Et trobem a faltar Tomas. 21 de febrero de 2009
Andrea ha dicho ...
Hola Tomas, sóc l'Andrea, la tev veïna, la teva secretaria, la teva amiga.
Quan vaig saber la notícia del diagnòstic no m'ho podia creure, per això aquell dia que vaig venir a visitar-te no vaig dir res important, tot van ser tonteries...com m'arrepenteixo de no haver parlat amb tu del que senties, o del que sentia jo...és tan injust tot això. Encara segueixo sense creure-m'ho...és com una broma pesada o com un mal son que sembla que no acaba...
Cada dia que passa et recordo, com no. Encara que els últims anys estiguessim més distanciats, jo sempre et recordava i parlava de tu com si fossis un segon pare, perque de fet tota la "familia Tomas" és part de la meva família per a mi, m'he criat al vostre costat desde que tinc memòria i la Núria i jo erem inseparables.
Recordo aquelles excursions per la Cerdanya, tan a peu com amb esquí de fons, aquells viatges en cotxe tornant cap a Molins...tot son bons records.
Aquell últim dia de reis va ser especial, crec que mai l'oblidaré.
Et trobem a faltar Tomas. 21 de febrero de 2009
Josep y Begoña ha dicho ...
Nosaltres també et trobem molt a faltar Tomás. Som els teus veïns. Vam sentir-te molt a prop nostre en els teus ultims díes. Quan t'en vas anar la nostra pena va ser tant gran només de pensar que tots aquells bons moments viscuts amb tu ja no tornarían .... En Josep em diu que cada día en tancar les portes del pati pensa en tu perque quan hi eres, cada día us veiau fent la mateixa acció, i us deiau Bona nit Tomas! Bona nit Josep! Jo recordo amb molt de carinyo aquella abraçada que ens vas donar aquell día de Reis de l'any 2007 i que sería l'ultima. 20 de febrero de 2009
Joan Romeu ha dicho ...
Ell viu en tu, Victor. Tens els (quasi) eterns gens que t'oferí. Mentre els que l'estimàvem pensem en ell, ell viu també en tots nosaltres. Quan deixem de pensar-hi, serà perque a la fi hem arribat on ens trobarem. Zona de no fumadors, espero. 25 de enero de 2009
Victor de Flores ha dicho ...
El teu fill et recorda fins el mes fons d´ell mateix, no t´olvido i sempre et tinc present.
Quans moments bons que em passat i que trobo a faltar.Si et pogues veure seria diferent però em tinc que conformar amb el que em viscut que amb tú ha sigut molt.
20 de enero de 2009
Martin Brando ha dicho ...
Doctor de Flores,
era y soy paciente suyo. Para mi sera muy dificil olvidarle, puesto que le tuve cuando mas le necesitaba. Yo pretendia quitarme la vida e injustamente a usted se la han quitado.
Le recordare con admiracion, respeto y añoranza.
salud 29 de septiembre de 2008
Núria de Flores ha dicho ...
Només puc recordar coses bones del meu pare, excursions per la nostre estimada Cerdanya, xerrades, confessions, estar simplement asseguts al sofà i explicant-nos com ens ha anat el dia, dormir estirada al seu costat o agafant-li amb els meus braços la seva panxeta (que tots tant ens hem estimat). Recordo quan ens trobavem els dos, en situacions i contextos d'aquells que no són còmodes per ningú i en els que estàs perquè saps que et toca estar, i els dos ens miravem i amb aquella sola mirada ja sabiem el que pensava l'altre i ens posavem a riure. És ben cert que ens enteniem ràpid, no calien paraules.
Pare, ja ho saps que et trobo i et trobaré cada dia a faltar, cada dia de la meva vida. T'estimo infinitament, 10 de agosto de 2008
Joan Romeu ha dicho ...
T'estimava i molt, Núria. Parlavem força de les nostres famílies. Tingues per segur que allà on és s'hi està be i descansat, i que ens veu i somriu. 19 de julio de 2008
Nuria ha dicho ...
Tantos años a tu lado y me han quedado tantas cosas que decirte, tantas cosas por hablar contigo, y ahora ya no estás... Si, soy yo, Nuria, tu compañera, tu amiga, tu esposa, tu amante. Siempre me ha gustado tanto hablar contigo que no he podido resistir escribirte esta pequeña nota, estés donde sea que estés sé que la estás leyendo y que sigues a mi lado. Quizá todo esto es un mal sueño y un día al despertar te encuentro y seguimos hablando como si nada hubiera pasado.
T'estimo Tomàs, no sé si vas donar-te compte de con t'he estimat, però crec que ara ja ho saps.
Nuria 9 de julio de 2008
Victor ha dicho ...
Ante todo os quiero agradecer los comentarios y al autor por la pagina, como decía la compañera Teresa Cobo yo tambien tengo muy buen recuerdo de la excursión a la Pica d´Estats.Con mi padre estube dos vezes en ese sitio tan magnifico, la primera yo tenia 8 años y fuimos los dos solos y la segunda fue con Teresa, con Pau y con mi primo Enrique.Tantos buenos recuerdos que siempre quedaran.
20 de mayo de 2008
JQ ha dicho ...
Nuria :un abrazo. 27 de febrero de 2008
Teresa Cobo ha dicho ...
Conocí a Tomás hace unos 20 años más o menos cuando yo intentaba aprender más de Psicología (era alumna de cuarto de Psicología) siendo alumna en prácticas en el Clínic de Barcelona. Allí conocí a otros psiquiatras (muy conocidos en Barcelona: Dr. Vallejo, Dr. Manolo Valdes, Dr. Cirera, Dr. Bernardo, Dr. Toro, etc...). Cuando lo conocí, enseguida pensé que era una persona que valía mucho la pena. Sobretodo destacaría su actitud en las relaciones sociales...Sabía escuchar activamente, sabía empatizar, sabía reír...Te hacía sentir bien en definitiva. Yo lo veía en aquella época como un "gran papá oso protector". Me había llegado a cartear con él en vacaciones y hasta habíamos hecho una excursión con otro alumno de Medicina (el ahora Dr. Pau Pérez, psiquiatra en Madrid) y su hijo Víctor a la Pica d'Estats. En la excursión convivimos unos días en un refugio de alta montaña y compartimos buenos momentos con Tommy (como le llamábamos cariñosamente).
Hacía tiempo que no nos veíamos aunque yo sabía que estaba en Igualada. Hace dos otres meses tuve la necesidad extraña de localizarlo y conseguí su teléfono en el hospital y incluso llamé pero no pude hablar con él (con la aceleración de la vida diaria vas post poniendo cosas y no lo intenté localizar de nuevo).
Ayer supe que se había ido y mi corazón y mi mente han estado inquietos y he estado buscando por internet detalles de qué le había pasado hasta dar con este blog. Gracias por haber hecho un comentario sobre Tommy que nos informa a los que le queríamos y que estábamos lejos para darle nuestro abrazo de oso.
Descanse en paz y un beso allà donde estés, amigo.
Teresa 29 de enero de 2008
Doctordiabetis ha dicho ...
Descanse en paz. Magnificas anecdotas, está claro que era una buena persona. 29 de enero de 2008
Mi interés en temas patrióticos suele ser mínimo. Opino que, si hay personas que creen acertado morir por la patria, por mí pueden hacerlo ya. Lo del himno me atrae sólo desde el punto de vista estético. También como guión de humor trasnochado. Lo más cómico es la elección de Jiménez de Parga como jurado. El punto patético, la humillación del perdedor/ganador que no merecía tanta crueldad.
En “El Mundo” encuentro un reportaje – entrevista con Paulino Cubero, el autor galardonado por su letra del himno español para uso en palestras deportivas. El título, “La desgracia de inventar un himno” resume el cuadro. El jurado encargado por el Comité Olímpico Español (COE) y la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) para elegir la letra del himno, incluía a don Emilio Casares, director del Instituto Complutense de Ciencias Musicales, a la regatista y doble campeona olímpica Theresa Zabell, al ex presidente del Tribunal Constitucional Manuel Jiménez de Parga, Juan Pablo Fusi, catedrático de Historia Contemporánea; Tomás Marco, compositor y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y Aurora Egido, catedrática de literatura española de la Universidad de Zaragoza.
Ignoro cuáles debieron de ser las roñosas 7000 letras que el jurado tuvo que evaluar, para preferir la del señor Paulino. Creo que deberían publicarse todas para que el personal pueda meter baza acerca de si el resto de los versos era aún peor, o si el desaguisado se debe al cariz valorativo de los árbitros elegidos que, ya se sabe, los árbitros nunca pitan a gusto de todo el mundo.
Esta es la excusa que el presidente del COE ha dado para dar marcha atrás: la letra "no ha sido ampliamente respaldada por la sociedad española". Blanco también ha valorado "la falta de consenso mostrada a través de los medios de comunicación" desde que la letra, que iba a ser presentada el lunes 21 en la gala del COE, fuese filtrada a los medios.
Los jurados se excusaron: "Como himno nacional, tenía que representar a nuestro país, nuestros valores, nuestro pasado, presente y futuro", ha explicado la ex regatista Zabell. "Y se eligió esta propuesta porque nos pareció la mejor de las presentadas y porque no ofendía a nadie. Zabell también ha justificado la presencia de un Viva España al comienzo de la primera estrofa. "Nos gustó a los seis miembros del jurado que la letra empezase de esa forma".
Mi capacidad para sorprenderme es ya muy sucinta. No me extraña, pues, que alguien se empeñe en hallar una letra para el himno nacional, que en el jurado se hallen gentes variopintas y de catadura estética discutible, o que premien una letra apañadita, de esas que no dicen nada de nada, al estilo de las oratorias del Sr. Samaranch, no en vano muy metido en eso del olimpismo.
Este tipo de prosas son relativamente fáciles de compilar. El requisito estilístico es no meterse en camisa de once varas, eludir entre las figuras retóricas, la metáfora, la alegoría, la hipérbole, la metonimia, la sinécdoque, la antonomasia, el énfasis y la ironía. Sobre todo la ironía. Se permite (casi se recomienda) la redundancia y el ñoñismo, aparte de un debido respeto a las normas de Perogrullo: cielo azul, verdes valles, inmenso mar, distintas voces y un solo corazón, etc.
Si el himno era para ser cantado en gestas deportivas, cabía esperar un contenido más guerrillero, enardecedor. El deporte, hoy en día, suele pecar por un exceso de profesionalidad, pero también (fútbol, por ejemplo) por un celo competitivo rayano en lo irracional. Los aficionados llegan a vestirse de formas estrafalarias para alardear de gregarismo y sentido patriótico (rama estulta) y para acogotar oponentes. Hasta he visto algunos, de la roja, vestidos de torero, en tanto que los nórdicos no eluden lucir cuernos, con el riesgo de ser fácilmente reconocidos y estoqueados por los patriotas de luces en caso de pifia arbitral. Esto de "la roja" refiriéndose a la selección española de fútbol lo oí, por primera vez, de labios (morros quizá) del señor Luis Aragonés, personaje entrañable que yo entendería mejor oficiando en Barrio Sésamo, como cofrade del Monstruo de las Galletas, que dirigiendo colectivos de cualesquiera naturalezas. Cantando himnos (recordemos el "¡A por ellos, olé!) empeoraría cualquier versión. Canta con bravura, pero con entonación tabernaria, poco atenta a tonos o diapasones.
El himno del señor Paulino no propende a la gesta ni al ardor. Supongo que lo más apreciable es su excelente cohesión con la música que, entresacada de una marcha militar, no es un prodigio de estructura. Según parece procedía de un toque de llamada (quizá a fagina) que, con pífanos y flautines, avisaba a los soldados a la hora de la pitanza.
He repasado intentos anteriores. Por ejemplo, el de Ventura de la Vega (1843). En plan soflama esmirriada:
Venid españoles Al grito acudid. Dios salve a la Reina, Dios salve al país.
En tiempos de Alfonso XIII, escribió una letra Eduardo Marquina. Para cantarla, ligando letra y música, deben hacerse esfuerzos que pueden redundar en descoyuntamientos mandibulares:
Gloria, gloria, corona de la Patria, soberana luz que es oro en tu color. Vida, vida, futuro de la Patria, que en tus ojos es abierto corazón. Púrpura y oro: bandera inmortal; en tus colores, juntas, carne y alma están. Púrpura y oro: querer y lograr; Tú eres, bandera, el signo del humano afán.
Los carlistas también pusieron su cuarto a espadas. Mucho Dios, Patria y Rey, pero muy discutible en el uso de sinalefas. El masón con halitosis, de catálogo.
Viva España, gloria de tradiciones, con la sola ley que puede prosperar. Viva España, que es madre de Naciones, con Dios, Patria, Rey con que supo imperar. Guerra al perjuro traidor y masón, que con su aliento impuro hunde la nación. Es su bandera sui historia de gloria; por ella dará su vida el español. Fe verdadera que en rojo de amor aprisiona briosa un rayo de sol.
José María Pemán confeccionó la siguiente letra por encargo de Miguel Primo de Rivera, y no durante la Guerra Civil, como erróneamente suele afirmarse. Fue la más utilizada durante el franquismo (con algunas manipulaciones, por ejemplo en el segundo verso: «alzad los brazos»), aunque nunca llegó a tener carácter oficial. Pemán era un excelente escritor y no menos digno versificador. Su letra tiene muchas virtudes, especialmente en el estricto contaje de sílabas. Me atrevo a criticar la triste metáfora de los yunques y ruedas que cantan al compás. Nadie es perfecto.
¡Viva España! alzad la frente hijos del pueblo español que vuelve a resurgir. Gloria a la Patria que supo seguir sobre el azul del mar el caminar del sol. Triunfa España los yunques y las ruedas canten al compás un nuevo himno de fe. Juntos con ellos cantemos de pie la vida nueva y fuerte de trabajo y paz.
Poco conocida es una versión propiciada por J. M. Aznar y realizada, en colaboración, por Jon Juaristi, Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares y Ramiro Fonte. Poco a objetar. Es tan cursi como casi todas. Sigue la tónica de transitar por caminos trillados, sudaditos. Una metáfora suficiente: alas de lino. Más o menos, lo que se suele encontrar como himno de un colegio de corazonistas, o de una sociedad coral agraria.
Canta, España, Y al viento de los pueblos lanza tu cantar: Hora es de recordar Que alas de lino Te abrieron camino De un confín al otro del inmenso mar. Patria mía Que guardas la alegría de la antigua edad: Florezca en tu heredad, Al sol de Europa Alzada la copa, El árbol sagrado de la Libertad.
La versión propuesta por el Comité Olímpico, obra de Paulino Cubero, después defenestrada ya ha sido ampliamente glosada. El hiato del penúltimo verso, demoledor.
¡Viva España! Cantemos todos juntos con distinta voz y un solo corazón ¡Viva España! desde los verdes valles al inmenso mar, un himno de hermandad Ama a la patria pues sabe abrazar, bajo su cielo azul, pueblos en libertad Gloria a los hijos que a la Historia dan justicia y grandeza democracia y paz.
Para que nadie diga que veo las cosas con la comodidad del crítico, expongo una creación mía, pensada para ser cantada por los energúmenos fanáticos futboleros que esparcen ordinariez en cualquier campeonato, europeo o mundial, donde la roja vaya a coronar sus ridículos. Sin sinalefas malignas. Sin cursiladas. Algunas malsonancias concordes con los valores sociológicos del atajo de bestias que serían sus usuarios.
Trueno. Ruido. Tracas y griterío Hay que enmudecer Al inmundo rival, Todos a coro Que tiemble el hostil Vamos a triunfar Y darles por detrás. Furia. Leña. La roja pide huevos, Nos van a sobrar Si vamos a la par. Todos a una Sabremos capar Al moro y al infiel Hereje o catalán.
¿No será Rabelais por boca de Pantagruel? 25 de enero de 2008
una catalana ha dicho ...
Dice Pantagruel, por boca de Rabelais, que la invención de la imprenta fue inspirada por ángeles, y la de la pólvora por demonios...Glorifico el arte que facilita la expansión de las ideas y maldice las invenciones mediocres.
Agradezco la clarividencia del doctor Romeu que nos prodiga con sus ingeniosas palabras. 22 de enero de 2008
Desbarro un poco, ya lo sé. Pero estoy convencido de que quienes puedan molestarse con mis herejías prefieren leer homilías de Monseñor Rouco. Si es este el caso no pierdan el tiempo conmigo que, últimamente, el cardenal resulta menos aburrido que de costumbre.
En una web de Argentina (Infobae.com) han dedicado un sabroso artículo acerca de dos libros del norteamericano Richard Smith, sobre el adelgazamiento y el sexo. El escritor propone una manera atractiva de mantenerse en forma. “Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual, hace que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente. El sexo levanta el ánimo de manera natural y aleja de los vicios de la comida”, comentó Smith.
También se ha estudiado la cantidad de energía que consumen las actividades sexuales. Así pues, desvestir a la pareja equivale a quemar 120 calorías. Un orgasmo real acaba con 27 calorías, aunque 160 si es fingido. Con un beso, desaparecen 60 calorías. Durante una relación sexual de veinte minutos se consumen 150 calorías, el equivalente a caminar o subir y bajar escaleras. Las caricias consumen 20 calorías. La postura del misionero elimina 240 (con otras posturas se puede desechar de 200 a 400 calorías).
Estoy maravillado. Tengo diabetes y sobrepeso. Estoy en lista de espera para un bypass gástrico después de haber ensayado con sacrificio dietas hipocalóricas, crueldades de fitness y pastillas de Xenical. Resultados desesperantes, a causa de la resistencia insulínica que me obliga a manejar dosis de centenas (más que unidades).
Ninguno de mis torturadores, entre endocrinólogos, especialistas en obesidad y entrenadores personales, me recomendó follar con más fruición (o frecuencia) de la habitual, que es lo que parece funcionar.
Las 120 calorías por desnudar a la pareja me parecen geniales. Sospecho que se requiere una pareja arisca que no se deja desvestir más que a mordiscos, o que precisa ser perseguida hasta el catre tras carreras por los pasillos de la casa (con la consecuente diversión para los niños). O quizá exija un indumento previo similar a los que emplean los exploradores antárticos, que consta de unas once piezas superpuestas, lo que resulta una murga para los incontinentes, si bien un brillante ejercicio gimnástico para los amantes con premuras, o querencias por un aquí te pillo, aquí te mato, en la sala de archivos.
Los orgasmos no fingidos representan unas ridículas 27 calorías, que llegan a las 160 si se sobreactúa. Mis atentos y considerados orgasmos acostumbran a ser reales, lo que me penaliza. Intentaré fingirlos remedando los jadeos, destemplanzas, aullidos, bramidos o (como mínimo) refunfuños que se aprecian en los filmes pornográficos. Hasta ahora procuraba no verlos para que mis deplorables vergüenzas no sufriesen por el agravio comparativo. Pero, como mínimo, voy a escucharlos. Si puedo, en versión original, porque conozco a muchos amigos dobladores y, cada vez que los imagino interpretando el trance (con cara de apuro) me vienen más ganas de reír que de fornicar con estruendo y aspavientos.
60 calorías por un beso me parecen muchas. Debe de ser un beso con mucha lengua y aderezado con abrazos de lo más apretado o toqueteos en zonas muy alejadas, que exijan el malabarismo y el estiramiento.
Una relación sexual de veinte minutos, sin especificar, no es mejor que caminar o subir escaleras. Supongo que ello excluye la mamada de una colaboradora, situada subrepticiamente bajo la mesa, que 20 minutos no se aguantan en esas condiciones, aparte de que la mayor parte del ejercicio redunda en beneficio de las cervicales de la participante.
Las caricias sexuales sin besos, 20 calorías. Una auténtica birria a menos que se practiquen, con disimulo y zozobra bajo los manteles, durante una comida de Navidad en casa de los futuros suegros. Los sudores están asegurados, y, si se llega al orgasmo (mejor fingido) es posible que debas practicar marcha atlética para escapar con dignidad del probable desbarajuste.
Resulta interesante la postura del misionero, que exige colocar el varón en cubierta prodigando pujos y alborotos. 240 calorías. Pero dicen que se llega a las 400 con otras posturas (que no detallan). Y más todavía (digo yo) con alguna clase de perversión que requiera aplicación en prolijas preparaciones. Imagínense poner patas arriba una vaca y mantenerla en posición para, con la requerida consideración, practicar la zoofilia en la postura del misionero.
Me encanta su estilo narrativo y sobre todo las mujeres de las que usted se rodea. Soy su fan número uno. 29 de enero de 2008
Juan Romeu ha dicho ...
Sus amables palabras me incitan a perseverar. Lo de las fotos ya se irá viendo. 21 de enero de 2008
Lector ha dicho ...
Apreciado Dr. Romeu.
Me considero un autentico fan suyo y con este artículo no ha hecho más que aumentar mi afición por leer todos sus artículos.
Espero ansioso su siguiente artículo y foto. 21 de enero de 2008
Historia para no dormir. El "Servei Catalá de la Salut" se enfrente a un nuevo suceso patético. Excelente motivo para que los responsables y sus paniaguados digan que ha sido puntual e imprevisible, y que todo se hizo favorablemente.
Funesto suceso en Lleida (Lérida). Un señor internado en una residencia de tercera edad, José Sanabra, de 65 años, empuñó un hacha y asestó seis golpes a su compañero de habitación, Josep Escribà, de 84. Fue en el centro socio-sanitario Nadal Meroles.
El presunto agresor, que padecía problemas de movilidad, y no tenía diagnosticada ninguna patología mental, confesó ayer ante la policía que con el ataque perseguía "dañar la imagen del centro", porque le iban a dar de alta.
Nada a objetar acerca del razonamiento. La imagen del centro queda dañada. El agresor no estaba diagnosticado de trastorno mental y, además, tenía un hacha debajo de la almohada. No queda demasiado bien la imagen de un centro donde nadie se da cuenta de esas cosas. Máxime cuando, hace dos años, el señor Sanabra había agredido con unas tijeras (aunque en forma leve) a una señora también asilada.
Por supuesto, los responsables de la “consellería” donde manda la señora Geli se han apresurado a decir que todo estaba bien y que se ha tratado de algo puntual. Marta Gabernet, coordinadora del servicio de atención al ciudadano del Servei Català de la Salut, se apresuró a justificar su sueldo: "Ha sido una reacción completamente impredecible, se trata de un paciente que estaba rehabilitándose favorablemente", explicó.
Las cosas “completamente impredecibles” en situaciones que van “favorablemente” se ceban en nuestras estructuras sanitarias. Incendios en el Valle de Hebrón y en Can Ruti, contagios de hepatitis en diálisis pediátrica del Valle de Hebrón, abortos fuera de plazo con exploraciones psiquiátricas falsas, esperas de seis horas en urgencias con pacientes en pasillos y ambulancias y, ahora, asesinatos a hachazos en una residencia geriátrica. Todo puntual, fortuito, azaroso, casual, repentino, accidental, inesperado, y siempre en centros donde todo se hace como se tiene que hacer. Bingo.
Inesperado, ¿por quién? Supongo que por los incompetentes calamitosos que, sin saber leer la vida, por ella discurren ignorando los signos premonitorios que permiten prever los efectos que cualquier causa produce. Las cosas son como son. Nada sucede sin que se produzcan las concatenaciones de factores que lo habilitan.
Efectos sin causas son únicamente milagros. ¿Es milagro que un vejete esconda un hacha? ¿Una posesión diabólica, acaso? ¿Es enajenación momentánea o premeditación y mucha sangre fría? El personal del hospital, gestionado por la empresa de servicios sanitarios y asistenciales SAR y concertado con la Generalitat, describía ayer al presunto agresor como un individuo "solitario y poco conflictivo". Se ve que nadie recordaba los antecedentes, quizá por la habitual rotación de personal que acontece en este tipo de empresas.
Llevaba cuatro años ingresado en la clínica, a la que llegó en diciembre del 2003 aquejado de una embolia cerebral. Había encargado comprar la destral a un amigo, diciéndole que era para un regalo. Envenenado, sin duda. Su compañero de habitación (quizá hablaba en sueños y dificultaba dormir) fue obsequiado con un billete de ida a un mundo, indudablemente mejor, mediante un tajo certeramente asestado en la cabeza, además de unas caricias (seis en total) en tórax y brazos. Los empedernidos de CSI no dejarán de apreciar estos últimos como consecuencia del fútil intento defensivo del descalabrado y, posteriormente, difunto.
Luego, el matarife rompió unos cristales (quizá como señal de gozo por su hazaña) y se sentó tranquilamente en la cama a esperar acontecimientos. Más tarde declaró, ante los Mossos d'Esquadra, que iba a ir a diez habitaciones más. Probablemente le entró la pereza. O consideró que ya había dañado de forma aceptable la imagen del centro.
Al día siguiente iba a ser dado de alta. Hay penados carcelarios de larga tradición que, a la que les sueltan, delinquen en lo que sea para poder volver al amparo de las celdas, con comida diaria, sala de TV, gente conocida y relativa seguridad, que en las calles de noche hay mucho maleante suelto. En suma, apoyos afectivos, que cada cual tiene los que puede.
Nuestro verdugo obtendrá ciertos privilegios: tratamiento psiquiátrico, la tranquilidad que impone el aislamiento, registros de su estancia que siempre estará limpia y exclusión absoluta de la imprevisibilidad, mucho más presente en los centros sanitarios de Cataluña que en sus modélicas cárceles (a donde los políticos sanitarios, a pesar de mis plegarias, no creo que vayan).
No hay derecho, a mí en la resi me confiscaron del necesecer siete comprimidos de Paracetamol, unas tijerillas de manicura y un champú para la caspa; y a este señor van y le dejan el hacha. 17 de enero de 2008
Artículo algo sosito, pero que no dejará de indignar a los piadosistas, a los optimistas del ser humano y (si no tienen sentido del humor) a los negros. Indignados de otra laya, abstenerse.
La policía noruega detuvo a un hombre del que se sospecha abusó de varios cientos de niños durante más de treinta años. El detenido de 55 años fue descrito a los medios como multimillonario, empresario y padre divorciado de hijos adultos que hasta ahora no había llamado la atención, bajo una imagen de hombre íntegro y amable.
Desde la década de los 70 había actuado en zonas próximas a la ciudad de Bergen. Convencía a los niños acerca de que les daba caramelos, y les incitaba a que los buscasen en sus bolsillos. Los tenía agujereados, con que los niños daban con otros enseres que no con los dulces. Luego los esposaba, los llevaba a lugares apartados y cometía con ellos violentos abusos. Se calcula que sus hazañas pueden haber llegado hasta los 400 casos.
Como muchos pederastas tenía una especialidad. Niños varones entre 7 y 11 años, y la mayoría de raza negra. Es curioso que, a pesar de haber iniciado su andadura delictiva hace tanto tiempo, solamente hace cinco años que la policía determinó que las coincidencias entre muchos de los casos hacían pensar en un solo violador en serie.
En el video expuesto en http://www.bt.no/webtv/?id=8799 se puede seguir la investigación de la policía y la detención del sospechoso en su propia empresa. Se trata de un empresario, de elevada posición económica, al cual llegaron a través de un comentario de uno de sus familiares, empleado de la policía, cuyo contenido hizo pensar a los investigadores del caso que debían profundizar en esa persona.
Se vio que su ADN coincidía con las muestras detectadas en cinco de los casos, habiendo muchas coincidencias entre todos ellos en cuanto al modus operandi. "En base a pruebas de ADN estamos totalmente seguros de que detuvimos a la persona correcta", dijo Arne Jorgen Olafsen, jefe de la investigación al dar a conocer la noticia de la detención llevada a cabo en Bergen.
Ya va bien que pillen a un pederasta de los clásicos. No estos degenerados de salón que intercambian videos por Internet. A mí, la verdad, me agrada que los pillen a todos. Bien que la pederastia es una perversión antiquísima, y que no siempre ha sido mal vista, me ha maravillado siempre que las penas para estos depravados no sean de las peores que se puedan aplicar.
Tengo para mí que son tan malignos como los asesinos que arrancan vidas. Ellos atacan la integridad de personas que, todavía, no se pueden defender. No siegan sus vidas, pero las corrompen y las convierten, en muchos de los casos, en una existencia que no es grato perdurar.
Soy mucho más admirador del derecho anglosajón que del alemán, que es el que manejamos en la Europa continental. El derecho alemán, con mucha base napoleónica, busca que las penas sean justas sobre la base de dar a cada cual lo que se merece. El derecho anglosajón prima, ante todo, la protección de la sociedad.
Así un pederasta (no digamos un asesino pederástico) en los países anglosajones (Islas Británicas, Commonwealth, USA, etc.) es apartado de la sociedad durante tiempo dilatado, con penas subsidiarias cuando sale de la cárcel (si sale) y condenas a muerte sin atenuantes que valgan.
En Europa, a poco que se demuestre que es un desgraciado, un retrasado o un enfermo mental, se le aplican atenuantes o eximentes, de forma que se sale con penas más bien generosas.
Más curiosas son las cosas en en los países latinos, donde un asesino confeso de 172 niños a los que, previamente había violado, el colombiano Garavito, cumplirá, dentro de muy poco, los 16 años de cárcel a los que fue condenado. En realidad, 172 condenas de 16 años, si bien la compasiva ley colombiana admite que se cumpla únicamente una de las penas, y nunca más de 16 años.
En USA, dependiendo de los estados, habría sido ajusticiado o condenado a cadena perpetua sin posibilidad de remisión. Pueden estar más tranquilos los niños de USA que los de Colombia, país donde, por cierto, están algunas de las ciudades más peligrosas del mundo: Cali, Medellín y Bogotá. Con estos legisladores, no me extraña.
Volviendo al pederasta noruego, me encantará seguir el caso y ver, al cabo, la pena que se le señala. No creo que ser millonario sea atenuante, o ser negros los niños un eximente.
Sigo siendo un comecuras (o un comeimanes, que todos forman parte de mis hábitos alimenticios). Por lo que he oído soy muy poco moderno. Al menos eso dicen los de la caverna estropajosa. Es genial que los retrógrados me acusen de "y tú más". Goebbels tendría erecciones ante este tipo de artimañas. Y, no crean, a mí también me hacen cierta gracia.
Manifestación en defensa de la familia, Madrid, diciembre 2007. Tres obispos exponen sus opiniones, aunque lo hagan sin admitir que lo que dicen es su opinión; lo describen como si fueran hechos.
"Nuestro ordenamiento jurídico -aseguró Rouco- ha dado marcha atrás respecto a lo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconocía y establecía hace ya casi sesenta años, a saber: que la familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el Estado".
García-Gasco dijo: "La cultura del laicismo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio exprés y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes. Por ese camino no se respeta la Constitución de 1978 y nos dirigimos a la disolución de la democracia".
Cañizares, por último, afirmó que la familia sufre el hostigamiento de leyes que persiguen "deformarla en su verdad más propia, leyes como el divorcio exprés, aquellas que están contra la vida, aquellas que desfiguran la verdad de la familia que está asentada sobre el matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer abierto a la vida, o leyes que suponen la desaparición en el Código Civil del matrimonio entre el hombre y la mujer".
Nada a objetar acerca de que los epíscopes digan la suya. Pero, en mi opinión, sería más respetuoso si reconocieran sus asertos como criterios propios, admitiendo que otras personas pudieran profesar distintas creencias.
Supongo que deben de estar revestidos por las ínfulas que concede la infalibilidad, la cual, no lo olvidemos, es únicamente papal y cuando se advierta previamente que se habla “ex cathedra” en cuyo caso quien habla, en realidad, es el Espíritu Santo y el Papa hace, llanamente, de intérprete.
Empecemos con Rouco: “Nuestro ordenamiento ha dado pasos atrás” ¿no es una frase ambigua? Digo esto porque hablar de “atrás” supondría tener muy claro dónde está el delante. ¿El detrás es el futuro o es el pasado? Lo que para Rouco es el detrás, para otros puede ser el delante. Otra cosa: recurrir a los derechos humanos, invento laico donde los haya, me parece una estratagema, una pillería más propia de ceremonialistas de la confusión que de obispos.
Sigamos con García Gasco: “La cultura del laicismo conduce a la desesperación por el camino del aborto, etc.” ¿Qué es la desesperación laica? ¿Cuál es la diferencia con la desesperación del creyente? “Por ese camino no se respeta la Constitución de 1978 y nos dirigimos a la disolución de la democracia”. Pues nada, señoría, denúncielo al tribunal constitucional o al juzgado de guardia.
Cañizares: “…la familia que está asentada sobre el matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer abierto a la vida, o leyes que suponen la desaparición en el Código Civil del matrimonio entre el hombre y la mujer". Un tío y un sobrino, ¿no son familia? Si los padres se separan, ¿los hijos dejan de ser familia? ¿Alguien (en nombre del laicismo) ha proscrito, en el Código civil, el matrimonio entre el hombre y la mujer? ¿No es más cierto que los hombres que tienen prohibido el matrimonio con mujer son precisamente los obispos?
Aznar no derogó las leyes del aborto ni las de divorcio mientras estuvo de presidente del gobierno. ¿No merecería la excomunión o, como mínimo, unas palabras más bien duras de los señores obispos? ¿Suprimirá Rajoy, si gana, los matrimonios homosexuales? ¿Les impondrá duras condenas si no quieren anular sus uniones? ¿Encarcelará a toda mujer que haya abortado desde que se dictó la ley que lo permite? ¿Obligará a convivir nuevamente a todos los divorciados?
No creo que pase eso. La hipocresía da para mucho, y Rajoy, si tiene la mínima esperanza de ganar las elecciones, deberá hacer lo que hizo el día de la manifestación. Verla desde casa por televisión y mirar para otro lado. Supongo que se da cuenta de que no se puede avanzar hacia atrás, como sensatamente proponen los obispos (con la excusa de que “atrás” es “delante”).
Las palabras pueden tener significados equívocos. A veces rayan en la imprecisión anfibológica. Lo de la “marcha atrás” podría ser un “acto fallido”, un “lapsus linguæ” propio de veneradores de San Ogino o de su suplente, San Coitus Interruptus.
Es adecuado vigilar estas posibles confusiones. No vayamos a confundir la postura del misionero (por delante) con la de los perritos (por detrás).
Puede que la marcha atrás nos devuelva justo al momento anterior a la creación. De ser así, me temo que Diosito -ante semejantes fans- decidirá no volver a probar suerte. 4 de enero de 2008
No es nada personal. Ya sé que es la segunda vez que dedico mis ternezas a la señora Geli, pero, a Dios gracias, no la conozco más que por sus obras y por sus (gloriosas) manifestaciones. Supongo que nunca leyó a Wittgenstein, y no sabe que "de lo que no se puede hablar (por ejemplo, de la 'nada') mejor es callar."
Noticia del 1 de enero en El Periódico de Cataluña. La consellera de Salut, Marina Geli, ha manifestado que la espera de pacientes en ambulancias ante el colapso del servicio de urgencias es un hecho "aislado" que se utiliza de forma "muy puntual" ante la falta de espacio en el área de urgencias, un problema que se está intentando subsanar.
La consellera ha efectuado estas afirmaciones después de que los responsables del Hospital Clínic admitieran ayer que un total de seis ambulancias tuvieron que esperar el día 31 de diciembre entre 30 y 90 minutos en el túnel de urgencias hasta que se encontró un espacio en el interior del centro para ubicar a los pacientes. En uno de los casos esta demora se alargó hasta seis horas.
Conforme a las explicaciones de la consellera, en casos de colapso debido a una gran afluencia de pacientes, a veces se utilizan "elementos muy puntuales" como las ambulancias para retener a pacientes, aunque son "hechos muy puntuales". "A veces es un problema de espacio, que es lo que estamos intentando subsanar por distintas vías", ha agregado la consellera, que ha indicado por ejemplo que la Generalitat tiene previsto duplicar el espacio de urgencias del Hospital Clínic.
Dicen que fue Goebbels quien inventó aquello de que las mentiras, repetidas muchas veces, acaban por ser creídas. Líbreme Dios de comparar a la Geli con Goebbels. Por consejo de mis abogados me apresuro a negar esta aviesa intención. Hago el comentario en plan didáctico, no vaya a haber malintencionados que interpreten que la Geli miente repetidamente con la esperanza de que nos la creamos.
Quizá la admire. No hay catástrofe que la descoloque. Se incendia el transformador del Hospital del Valle de Hebrón, dejando la ciudad sanitaria chamuscada y atascada, y nos dice que es un hecho puntual, que forma parte de los imponderables. Luego, se contagian de hepatitis unos niños en diálisis, y la consejera dice que todos los protocolos se han cumplido y que el personal está perfectamente capacitado para su tarea, y que los contagios de hepatitis son hechos puntuales que pasan a formar parte de los casos sin explicación que nunca se sabrá por qué ocurrieron. Cuando se incendió “Can Ruti”, con fallo estrepitoso de los protocolos de seguridad (los pacientes fueron llevados a las azoteas, lugar más peligroso por cuanto el fuego tiende a subir) también dijo que era un hecho puntual. Advertida de que la causa más probable del fuego era un cigarrillo tirado en una papelera del vestuario del personal, recordó rápidamente que “Can Ruti” había ganado un premio de “centro sin humo” como uno de los más eficaces de Cataluña en conseguir que su personal dejara de fumar.
¿Son hechos puntuales? El diccionario de la RAE nos da estas acepciones para “puntual”:
1. adj. Pronto, diligente, exacto en hacer las cosas a su tiempo y sin dilatarlas.
2. adj. Indubitable, cierto.
3. adj. Conforme, conveniente, adecuado.
4. adj. Que llega a un lugar o parte de él a la hora convenida.
5. adj. Perteneciente o relativo al punto.
6. adj. Fís. Que se considera como originado o situado en un punto.
Solo la acepción “2” me parece apropiada. La “3” sería puro choteo (y esta señora no creo que tenga demasiado sentido del humor). La “1” y la “4” serían ironía (las cosas suceden a la hora convenida) la cual requiere cierto tipo de ingenio que no le concedo a quien me dice que “todo se hizo como se tenía que hacer” como excusa cuando las hecatombes aparecen; es algo como negar la mayor cuando esta es palmaria. Las acepciones “5” y “6” me parecen más geométricas que otra cosa, y no veo a la consellera versada en ciencias exactas o físicas.
Mejor sería decir “hechos casuales” o “circunstanciales”. Son también cosas que no quieren decir nada concreto, pero al menos se mantienen más fieles a los significados de las palabras. Los significados, con el tiempo, se adaptan al uso que se da a las palabras. ¿Querrá indicar Geli que estos hechos son impredecibles, aleatorios, misteriosos, arcanos, impenetrables, insondables, adventicios, sobrenaturales, mágicos, fatales…?
¿O, simplemente, que no van con ella? Ella, y su consellería, lo hacen todo bien, lo tienen todo previsto, los protocolos son impecables, las personas bien formadas, las previsiones certeras, los discursos triunfales. Todo va bien en el mejor de los mundos. Se usa el metalenguaje (vacuo) que no sirve para describir hechos. ¿Qué más da la realidad? ¿Es la realidad puntual?Lástima que también sea (como decía Lenin) tozuda.
Ella (la Geli) también será puntualmente desechada cuando la realidad se harte de ser fustigada.