Dudas existenciales
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17 de junio de 2008    |    1 Comentarios
Violadores pedigüeños


Martínez Singul

Comprendo que muchos de mis lectores pueden escandalizarse ante las barbaries que proclamo en esta entrada de blog. Reconozco de antemano que mis bajos instintos son tan salvajes como cualquier bajo instinto que se precie. No creo que estos parafílicos sean unos enfermos dignos de ser atendidos, sino seres malignos útiles únicamente para ser apartados de la sociedad.

El presunto pederasta Álvaro I. G., alias 'Nanysex', reconoció que entre los años 2002 y 2004 abusó de cinco niños de uno a tres años de edad mientras los cuidaba. En la primera sesión del juicio a puerta cerrada que comenzó a celebrarse ayer en la Audiencia Provincial de Madrid, el acusado manifestó que le han ofrecido someterse al tratamiento de castración química, al que accedería «si fuera necesario».

Otro de estos angelitos también hizo peticiones, en este caso al juez Garzón que es el que entiende de su actual delito. Esta joya, Alejandro Martínez Singul, el «segundo violador del Ensanche», fue detenido en Cardedeu (Barcelona) por los Mossos d´Esquadra, por una agresión que cometió en Francia. Sobre este violador en serie existía una orden de detención europea cursada por la Fiscalía de Perpiñán, tras haber sido juzgado en ausencia en el país vecino por un delito de contenido sexual. Trasladado a Madrid, y puesto a disposición de la Audiencia Nacional, esta decidió que cumpliera la pena en España. En el ínterin se descubrió otra denuncia contra él. La petición del violador fue acerca de protección en la cárcel, para evitar ser agredido por otros reclusos.

Le tengo especial cariño a este último. En 1988 atacó a mi hija, que entonces tenía 9 años, en el ascensor de mi casa, en pleno ensanche. Su modus operandi, el de siempre: entraba tras las niñas en el portal y, en el ascensor, se sacó la pija e instó a la niña para que se la chupara. Por suerte para mi hija, una vecina pasó por la escalera y oyó los gritos de la niña. El sátiro huyó, pero se lió con la apertura de la puerta del edificio. Fue la vecina la que le ayudó a pulsar el mecanismo que la abría, y el sujeto escapó. Diez días antes había consumado su fechoría con una amiga de mi hija, 10 años, que no tuvo tanta suerte y debió recibir en su boca el maldito fluído.

El juez Garzón ha prometido que lo tendrá en cuenta y que le protegerán de otros reclusos. Ojalá lo hagan tan bien como en el caso del asesino de viejas de Santander, un tal Rodríguez, asesinado por dos colegas en la cárcel de Topas (Salamanca). Una manía de los honrados presos comunes, los que roban y matan por necesidad o por oficio, es apiolar a los guarros que abusan de niñas y ancianas. Se mata por penuria o por contrato, pero se excluyen menores de edad y personas ancianas. Bien es verdad que, ajustando el precio, algunos albano kosovares matan hasta recién nacidos. Pero es un exotismo y, por otra parte, estos matones no suelen llegar a las cárceles pues cambian de país con celeridad tras sus eficaces asesinatos.

Mientras escribo estas líneas me llega la noticia de que uno de los padres de niños abusados por el Nanysex, con quien iniciaba este post, le ha soltado un puñetazo al pasar por su lado en el acto del juicio. Le comprendo perfectamente. Cuando el asunto de mi hija, siempre me he preguntado qué habría pasado si el Singul, en lugar de marcharse por la puerta, hubiera quedado encerrado y a tiempo de que nosotros (incluyendo el perro entrenado) le hubiéramos pillado. Entre puñetazos y mordiscos, amén de alguna patada, no creo que le hubiéramos dejado vivo. Luego nos las cargábamos, perro incluido. Pero que te quiten lo bailado. Ciertos puñetazos, como este del padre airado al Nanysex, o como el de Superman Ruiz Mateos al Boyer, tienen la épica de la identificación colectiva. Son muchos los que golpean espiritualmente haciendo costado al vengador.

Volviendo a las peticiones, no me importaría la castración del Nanysex, siempre que fuera física (nada de químicas, lo mejor es lo natural y ecológico). Siempre digo que, en estos casos, es óptimo lo preventivo. Algunas normas del Coran son sabias. No en vano es la palabra de Dios. Cortar las manos, los pies, la lengua y arrancar los ojos del depredador infantil, amén de la emasculación (a piedra o a navaja) serían adecuadas providencias accesorias de la pena en el caso de que el pedigüeño sobreviviese a las cinco o seis penas de 20 años que, aplicando la “doctrina Parot”, le mantuvieran en la cárcel más allá de los ciento veinte años de edad.

Parece que el segundo violador ahora oficia de exhibicionista. Debe de ser fruto de los tratamientos psicológicos a los que fue sometido en la cárcel. También sería una buena accesoria, quizá piadosista, cortarle la minga, disecarla y dársela en una cajita, por si quiere enseñarla allí donde se le tercie.



6 de junio de 2008    |    1 Comentarios
Donde dije pene, digo pene


"(...) nada que envidiar a la porción del solomillo
que se usa para cocinar un Chateuaubriand."

En el Hospital de San Pablo, de Barcelona han reconstruido de forma total un pene mutilado a un joven senegalés que fue apuñalado en la guerra civil de Costa de Marfil hace cinco años. La Fundació Puigvert y el Hospital Sant Pau de Barcelona han aplicado con éxito una nueva técnica de reconstrucción total del pene a partir del tejido subcutáneo y la piel del antebrazo del paciente, mediante la cual ha podido recuperar la forma morfológica y las capacidades funcionales del miembro.

A partir del tejido subcutáneo del antebrazo han remodelado el cuerpo del pene; la piel del mismo brazo se ha utilizado para crear una nueva uretra. Tanto el director del Servicio de Andrología de la Fundació Puigvert, Eduard Ruiz Castañé, como el director del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Sant Pau, Jaume Masià, han destacado que la intervención ha permitido que el paciente recupere sus principales funciones sexuales, tener hijos sin problemas si es fértil y miccionar de pie.

Hace unos dos años escribí un artículo acerca de una experiencia de trasplante de pene en un ciudadano chino que lo había perdido en accidente. La operación fue un éxito: el hombre era capaz de orinar con normalidad a los diez días de la operación. Pero apenas unos días después, el hombre rechazó el órgano que su cuerpo había ya aceptado. “Debido a un grave problema psicológico del paciente y de su mujer, desgraciadamente tuvimos que cortar el pene trasplantado”, afirmó uno de los médicos, el doctor Hu.

El último párrafo de mi artículo hizo que un lector no identificado me pusiera a caer del burro. Sostenía un servidor: “espero que, con el tiempo, lleguen a hacerlas [las colas] por cultivo de células, y las determinen en cualquier tamaño, color, amplitud y olor. En siglos venideros, las habrá de quita y pon. Lo verán las futuras generaciones. Es probable que algunos gays las compren a pares. Sin envolver. Las irán comiendo por el camino.”

Mi anónimo crítico, bajo el alias de Kronos, me deseó la muerte (“Tiene todo el abanico de malas cualidades de una persona, grosero, sexista, xenófobo, mal educado, viejo verde ... Es una vergüenza que especímenes como usted sigan molestando en este mundo”). Acepto que mi comentario, jocoso al cabo, no debiera ser leído por personas sin preparación; no es asunto mío. Pero no dejo de sentirme orgulloso de haber predicho una realidad parecida. Me equivoqué en lo de “siglos” y en lo de “células madre”. Dos años más tarde ya están tejiendo penes a base de moldear otros trozos del cuerpo.

Además de las ventajas en cuanto a rechazos, el color del nuevo miembro no desentonará del habitual de su poseedor. Además, el tamaño puede negociarse. Una minina pequeña requiere un sucinto colgajo del antebrazo. Una sólida tranca, como la que es fama ostentan los oriundos del Senegal, exigirá una amplia tajada, nada que envidiar a la porción del solomillo que se usa para cocinar un Chateuaubriand.

Además, los médicos del San Pablo han restituido inervación y riego sanguíneo, consiguiendo que el cacho vibre ante los tocamientos, aparte de oficiar de transportista en cuanto a fluidos urinarios y seminales. Más adelante le insertarán una prótesis de esas que, con bombeo de gelatinas, permiten simular erecciones y remedar gloriosos alzamientos en momentos de necesidad.

Creo que de aquí a iniciarse la moda de penes a pedido va un paso. Bien es verdad que se tratará de penes a la carta y a medida, como los trajes, y con la tela que aporte el cliente. Al menos, al principio.

Pero no me negarán que es fácil soñar un futuro de penes fabricados en serie, y vendidos al detall.



4 de junio de 2008    |    5 Comentarios
Perder la cabeza en Gambia


El orondo dictador de Gambia dice que
"mariconadas, las mínimas".

Los dos ciudadanos españoles retenidos en Gambia acusados de haber hecho propuestas homosexuales a dos taxistas locales han sido puestos en libertad esta tarde, según han informado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Gobierno de Gambia ha comunicado la noticia al titular de este departamento, Miguel Ángel Moratinos, en una conversación telefónica. Los dos ciudadanos catalanes fueron detenidos el pasado viernes en la localidad turística de Kotu, próxima a la capital gambiana, Banjul, y hoy habían pasado a disposición del juez. Se enfrentaban a una pena de 14 años de cárcel.

El arresto de los turistas tuvo lugar tras la firme condena de la homosexualidad hecha por el presidente gambiano, Yahya Jammeh, el pasado 15 de mayo. Éste calificó la homosexualidad como una amenaza para la nación y había dado un ultimátum para que los homosexuales salieran del país en 24 horas. También había advertido que "cortaría la cabeza" de cualquier homosexual y dio órdenes para que cerraran todos los hoteles y pensiones que los alojasen.

Se ve que los homosexuales catalanes no acreditaban la sensatez (el “seny”) que suele ser esgrimida como prerrogativa por los orgullosos miembros de esa raza. Quizá no fueran catalanes de raíz sino hijos de inmigrantes. El caso es que fueron a buscar guerra a Gambia poco tiempo después de que el presidente amenazara con descabezar a las moñas que no abandonaran el país antes de 24 horas.

Las primeras noticias hablaban de una posible querencia por los taxistas que les recogieron en el aeropuerto, a quienes, amor a primera vista, habrían hecho proposiciones indecentes. Gambia es un país variopinto, de colonización inglesa. Las atracciones turísticas son los recorridos por las orillas del río que da nombre al país, y las playas inmaculadas y protegidas por cocoteros. Ahora es época de lluvias, que no resulta la mejor para hacer turismo. No destaca Gambia por ser zona de turismo sexual. Tampoco parece zona propicia para contactos gays, máxime cuando el dictador anunció la disección craneal de los sarasas renuentes al extrañamiento. Los catalanes de la cáscara amarga debieron de ir mal asesorados, quizá por un operador de turismo socarrón que les mandó al africano país presentándoselo como la Meca de los uranistas interesados en chorras gigantescas, tal como promete la contigüidad con Senegal.

Algo así como mandarles a Teherán, con la promesa de que sirven las mejores tapas de lomo de cerdo, regadas con vino de Jerez. Llegas allí, preguntas por los restaurantes de jamón y copas,  y acabas azotado por los guardianes de la virtud y despeñado por un precipicio. Me imagino la sorpresa de los taxistas gambianos cuando los catalanes, probablemente emplumados, les hicieron preguntas comprometidas acerca de los mejores locales de ambiente, allí donde los mozos fueran más apuestos y dotados con excrecencias que no desmerecieran las botellas de dos litros de Pepsi Cola (largas, anchas y de color negro).

Dicen que no dominaban el inglés. En estos casos uno acompaña la perorata con gestos y mohines. Mal negocio, pues las mímicas, cuando se solicitan cosas de esas, suelen ser expresivas, poco ambiguas y un pelín obscenas. No creo que se lanzasen directamente sobre los taxistas, que supongo, también en África, suelen ser algo malcarados y poco atractivos. Me creo la versión de que preguntaron por locales de variedades u hoteles de mala nota, y que los taxistas fingieron acceder a recogerlos después de la cena para llevarles a los templos del placer.

Pero dieron con chóferes que cumplían fielmente las reglas del Islam y las prédicas del padre de la Patria. Tras denunciar el asunto a la policía, quizás también al imam, fueron a recoger a sus endomingados, maquillados y perfumados clientes, No iban solos, sino acompañados por las patrullas antivicio cuyos miembros esposaron a los catalanes, les dieron una tunda y los llevaron a lóbregos calabozos, no precisamente para solazarse o gozar. Cuatro días a la sombra y, tras las gestiones de un cónsul de España en Senegal (en Gambia ni eso) fueron soltados y deportados, al menos con sus cabezas sobre los hombros, aunque todavía con tembleques y ansiedades.

Venga niños, que el cielo gay está en Barcelona, no (como entendisteis) en gayambia.



2 de junio de 2008    |    0 Comentarios
De oro pico, Federico

Estilo inconfundible

El cardenal Sistach critica que la Cope genera conflictos a la Iglesia. Además, defiende que no se renueve a Federico Jiménez Losantos."La Iglesia necesita instrumentos positivos que le ayuden a llevar a cabo su misión, no que la dificulten". Así consta en una entrevista a La Vanguardia, en la que insistió en que "es misión del comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE) velar por la adecuación de la Cope al ideario aprobado en asamblea plenaria el año 1994".

Federico Jiménez Losantos debe de estar perplejo. Es un hombre tan seguro de su posesión de la verdad, que no acaba de entender como algunos de quienes mejor deberían compartir su línea de pensamiento le ataquen, o, como mínimo, no le defiendan.

Hace poco le tocó apechugar un juicio debido a una demanda de Ruiz Gallardón, a quien había acusado en las ondas radiofónicas de burlarse de las víctimas del terrorismo y dificultar las investigaciones policiales para encubrir a la ETA, por orden de los endemoniados del grupo PRISA. Debió de quedar de pasta de boniato al comprobar que los testigos por él presentados (hasta Espe)  miraban para otro lado, echaran pelotas fuera y hablaban bien de Gallardón. Solamente Pedro Jota Ramírez, tal para cual, daba su apoyadura a Jiménez, la apoyadura legendaria que, según gentes maledicentes (entre las que mi abogado me ha prohibido incluirme) había sido exhibida ya en alguno que otro montaje de vídeo.

Y ahora es el cardenal Sistach el que carga contra Federico. Sistach es catalán, lo que le resta credibilidad y enturbia sus razonas. Cañizares, arzobispo de Toledo, hace causa común con Sistach. Este no es catalán. Posiblemente se trate de uno de esos tontos útiles que le bailan las aguas a los rojos, a los separatistas, a los etarras, al rey de España, o al traidor Rajoy, que esas son las instancias causantes de todos los males de nuestro país. Abdicando el rey, destituyendo a Rajoy, matando a todos los de Eta, dinamitando el grupo Prisa, y con un buen genocidio que ventilase a catalanes y vascos, aún se podría arreglar un poco esta desdichada España nuestra; suya, mejor.

Lo complicado es que, ahora, debería también eliminar algunos de entre sus amos. Bien es verdad que el consejo de administración de la COPE le ha renovado contrato, pero no es menos cierto que la cúpula de los obispos, aunque dominada por los conservadores (ya me contarán qué obispo no sería conservador) no tiene mayoría de estúpidos.

Federico debería inventar a toda prisa verdades acerca de la homosexualidad de Monseñor Blázquez y Monseñor Cañizares (por sus vocecitas) o de la locura nacionalista del Sistach, que ya se sabe que celebra misas en catalán, o de las amistades peligrosas del obispo de Sevilla, que se llama Amigo. Ya me dirán ustedes por qué se llama así.

En cierta ocasión escuché al Federico definiéndose como no creyente (o no católico, no recuerdo bien) lo que mostraba como ejemplo de la política de total libertad exhibida por la COPE. Se lo ha puesto fácil a sus dueños. Les bastará con decir no habíamos caído, antes de mandarle al paro.

Dudo que, repudiado, encuentre cuartel en otra emisora importante. Las de extremo fascismo no abundan en España. Desentonaría poco en Radio María de Polonia, donde acusan al Papa de ser demasiado condescendiente en sus anatemas, quizá un poco hereje. Tengo a Federico por persona inteligente, también podría currar como guionista de series americanas televisivas de humor negro, o como palanganero en un burdel colombiano.

También podría emplearse como maestro de azotes en alguna cueva de sadomasoquismo con amas negras, acaso Exuperancia Rapú. Pedro, alias "el Jota", podría seguir con la apoyadura.